Hace unos pocos meses no me reconocía.
Creía ser otra persona, alguien que se había moldeado en la parte oscura de mi corazón y que había hecho que Sergio se consumiese en su propio fuego.
Hace unos pocos meses era una persona vacía, con el alma rota, no encontraba consuelo ni en mi familia ni en mis amigos.
No quería estar solo. Pero a la vez me sentía mejor solo.
Y cuando vi en lo que me había convertido...
Era una persona sin deseos, destinada a vivir durante décadas en este mundo sin quererlo, me sentía vacío. Creía que únicamente estaba aquí, en el mundo, ocupando espacio.
Un espacio que debía dejarse a otras personas.
Pero, al darme cuenta en quién era, en como me veían los demás, decidí afrontarlo.
Y ahora, aunque no tenga muchos motivos para ser feliz, simplemente lo soy.
Porque es mejor estar feliz que triste.
Yo solo me dedico a vivir como yo quiera, sin importarme lo demás.
Aunque parezca egoísta, lo que más nos importa después de todo es nuestra felicidad.
Buscamos personas a las que amar para ser felices.
Compramos ese móvil nuevo -aunque tengamos el que salió el mes anterior- para sentirnos felices.
Cuando creemos que todo está perdido, acabamos pensando en las drogas, el alcohol, el suicidio, sin recordar a aquellas personas que querían vivir y fallecieron por culpa de los conductores que ahogaban sus penas con una botella de whisky.
El ser humano es egoísta.
Y no podemos hacer nada por remediarlo.
Mostrando entradas con la etiqueta antigüedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta antigüedad. Mostrar todas las entradas
domingo, 18 de diciembre de 2011
Egoísmo
Etiquetas:
antigüedad,
egoísmo,
negro
La imaginación nos lleva a lugares increíbles, pero hay veces que preferimos escenas cotidianas que imaginar
Imagino...
Imagino despertarme a tu lado con el sol en lo alto del cielo, iluminando tu blanca tez y tus cabellos rubios, desparramados sobre la almohada. Imagino tus ojos castaños abrirse y dibujar una sonrisa en tus labios al verme junto a ti.
Te incorporas y te sientas en la cama. Intercambiamos miradas y nos fundimos en un beso perfecto, algo normal entre nosotros.
Post-it
No hace mucho tiempo desde que escribí esto. Lo he encontrado en borradores del blog.
A punto de hacer un año desde que Kyha empezó a gustarme, ahora simplemente ha sido parcialmente reemplazada por otra, aunque hay diferencias muy claras... que ahora no me voy a dedicar a señalar.
Solo deciros que hay diferencia de edad, y aunque es poca, notable. Ahí lo dejo.
Etiquetas:
adolescencia,
antigüedad,
edad,
incógnita,
post-it
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

